domingo, 15 de noviembre de 2015

Soñando Despierto



Paralizado, viendo como todo surge a su alrededor a una velocidad de vértigo, tiene miedo de moverse, de que le arroyen en un segundo de despiste y se tope de repente con el futuro. Ese futuro que teme, ese futuro con el que sueña día sí y día también, pero no puede moverse. Tiene miedo, miedo a la realidad, a que le salga mal, a que acaben con él y no tenga donde escapar como un rayo. Rayo el que cae en ese mismo momento durante esa noche de tormenta y le despierta de que está en medio de una calle vacía soñando despierto con sus temores. Regresa a casa empapado, la tormenta le ha pillado de camino, encontrándose de frente con la soledad de cada día. Soledad, maldita sea su compañía que no te abandona en ningún momento, incluso cuando necesitas soledad de la soledad misma, ahí está machacando tu mente como un sinsentido de la vida, te hunde, te hace pequeño, se duerme entre un mar de lágrimas y empapado.

Despierta, con un rayo de sol sobre su cara, como una caricia cálida que nunca recibirá, su ropa está seca gracias a que no sabe calibrar la calefacción y esa casa es una sauna, la soledad no siempre es fría, piensa, se ríe mientras se dirige a ducharse.
Suena el teléfono, no responde, suena otra vez, no responde, vuelve a sonar, llega justo a tiempo para escuchar el comunicando de que han colgado, no vuelve a sonar.
Un café y al sofá a mirar la nada, pues no tiene televisión, es su hobby favorito, imaginar que está viendo algo donde no hay nada, mira una pared en blanco con un cuadrado negro que le recuerda, que ahí debería estar un televisor contando las mentiras diarias de cada día, le encantan las noticias que se imagina, el mundo es maravilloso cuando él está con ánimo, si está alicaído, entonces las noticias son un desastre. Se levanta y sale a la calle.

Calle, ese lugar donde la gente va de un lado a otro corriendo incluso aunque no tenga prisa por llegar a ninguna parte en concreto. Respira hondo y empieza a andar, termina delante de otra oficina de empleo, su mejor cara, se peina con las manos antes de entrar y se obliga a sonreír y a dar lo mejor de él mismo, no le aceptan, demasiado mayor y poca experiencia, esa experiencia que debes de coger desde que eres un bebé para poder cumplir las espectativas de cualquier empleo. No se rinde, está animado, va a otro lugar y a otro y a otro y así sucesivamente hasta que para y se sienta en un parque a reflexionar, tres "ya te llamaremos" ha conseguido esta vez, está en racha, antes directamente le decían "Lo sentimos, pero no es lo que estamos buscando" "necesitas más experiencia para poder impartir el puesto que queremos ocupar" o un simple "no" de un señor mayor que tiene la vida hecha y a punto de jubilarse.

Mira los columpios vacíos, los niños están en el colegio, estudiando para ser algo en la vida, como hizo él después de tres carreras distintas y ahí sigue, sin trabajo, recibiendo más negativas que las que recibe de las mujeres a las que se declara, tan acostumbrado al no que el día que oiga un sí no sabe como reaccionar.

Se levanta, sigue andando, negocio tras negocio dejando un curriculum que recogen con una mano y con la otra lo arrojan a la basura sin que él se entere, pero lo sabe, ya conoce las caras de cuando lo cogen por coger y luego no le van a hacer ni caso y acabará destruido. Le llaman al móvil, contesta, nadie al otro lado, sigue su camino.

El sol llega al completo al mediodía, se siente realizado, hoy ha madrugado mucho más que otros días, ve una librería y se queda mirando el escaparate, pero en realidad mira el interior con sus baldas llenas de libros y objetos de papelería, le encantaría tener una, pero no posee el dinero necesario y ha echado ya curriculums en todas las librerías de esa ciudad, no se atreve a depositarlos en las ciudades de alrededor, pues no sabe conducir y no sabría que hacer en un momento que necesite ir y no haya transporte. Llega un repartidor con libros nuevos, cierra los ojos y recuerda el olor a libro nuevo, ese olor que dan ganas de quedarse pegado al libro de lo bien que huele ese aroma embriagador.

Abre los ojos, está en una calle mirando una librería soñando como siempre, sigue su camino, siempre cambia su ruta por si hay algún recoveco que le quede por inspeccionar, algún lugar donde echar ese curriculum mientras imagina que alguien le dice "eres lo que buscamos, contratado, empieza el lunes" porque tiene que tener tiempo a prepararse para saber que es tener trabajo, piensa mientras anda, llega a la biblioteca municipal, hay un cartel y está cerrada. "Por falta de personal, la biblioteca permanecerá cerrada hasta próximo aviso" Se le abren los ojos tanto que parece que se le van a salir de las órbitas, lo tiene claro, ese es su sino, corre al ayuntamiento y pregunta donde debería dejar su curriculum para atender la biblioteca, la persona de información le da una hoja de solicitud al puesto, lo rellena y sabe que no debe seguir buscando, su teléfono en silencio suena, no contesta, ni nota tan siquiera que están llamando.

Regresa a casa, andando rápido como todas esas personas que ve todos los días, no tiene prisa por llegar, pero está impaciente, compra algo de comer en el camino, llega a casa, sube, se pone cómodo en el sofá y se queda mirando el teléfono, no suena, el móvil tampoco.
Pasan horas, minutos, segundos hasta que cae rendido de la emoción, duerme y sueña, como siempre ha soñado, es el dueño de la biblioteca, ordena libros, lee libros y presta libros, es mejor que cobrar por libros, los libros gratis son mejores él lo sabe, compartir sabiduría es mejor que venderla. El teléfono suena, no se despierta, vuelve a sonar, no contesta.

Se despierta, es de noche, mira el móvil ni una llamada, mira el fijo, no puede saber si le han llamado, no tiene contestador, pero piensa que se hubiese despertado. Se levanta a por un café, mientras pone el agua en el fuego, suena el teléfono, corre por la casa, se choca con la manilla de la puerta, siempre le pasa lo mismo, lo sabe, pero hoy se enfada más que nunca por eso, llegó tarde al teléfono a causa de eso, grita, maldice y se tira en el sofá, el agua suena que está hirviendo, no se acuerda del agua, solamente está desolado por no llegar a tiempo.

¡EL CAFÉ! recuerda, sale corriendo a la cocina, aún no se ha evaporado todo el agua, pero tiene que poner más agua no le da para hacer café suficiente para toda la noche, tiene pensado no dormir más hasta que le llamen. Suena el teléfono, responde, una respiración y cuelga, se queda pensativo escuchando como comunica el teléfono y se da cuenta que tiene que colgar por si le vuelven a llamar.
Pasa la noche, no hay respuesta de parte del ayuntamiento, no hay ni una sola llamada, en la noche es normal, la gente duerme, incluso él que tomó tanto café como para estar despierto un mes, pero, al contrario, duerme como un bebé.

Despierta sobresaltado, su móvil y el fijo a la vez, responde el móvil, es del ayuntamiento, quieren hacerle una entrevista personal, cuelga y el fijo deja de sonar en ese momento.
Se ducha, se cambia de ropa y sale lo más rápido posible a esa entrevista que era a la hora “cuando él pudiera”, entra con una sonrisa no obligada, sabe que es el trabajo de sus sueños, le hacen la entrevista, sabe mucho de libros y de como llevar el programa informático para darlos prestados. "No le haremos esperar más, es usted el único interesado y veo que es lo que estamos buscando, enhorabuena empieza mañana a las 8 de la mañana". Una sonrisa sincera y llena de felicidad invade su cara y se va a casa a prepararse mentalmente para el día siguiente.

Llega a casa, se sienta y sueña con su próximo trabajo conseguido, el teléfono suena, responde, esta vez hay una voz "Hola, Antonio, soy Lucía, me gustaría verte a solas, ¿puedes quedar esta noche?" se le encendió la cara y el corazón, era su amor platónico, imposible de que estuviera ocurriendo todo lo que ha soñado al mismo tiempo, no podía creerlo, ha quedado con ella.

Se viste informal, compra una rosa en el camino, se arrepiente de haberla comprado, parece un idiota con una rosa que va a dar a una chica que no sabe ni tan siquiera que es lo que quiere contarle, pero ya no hay vuelta atrás, tiene trabajo y ahora solo le falta una chica, ella es la elegida, la que eligió hace mucho, pero que no se atreve a decírselo, pero esta noche si tiene oportunidad se lo dirá. Tira la rosa a la basura.

Llega pronto, demasiado pronto, da vueltas por el lugar y ve esa librería, donde soñó despierto con el olor a libros nuevos, en una biblioteca no suele haber libros nuevos, la mayoría son donaciones así que serán libros viejos, el olor a libros viejos también es bueno,piensa, y a saber que historias habrán vivido y en qué salones habrán estado hasta llegar ahí, una brisa fría le despierta de su ensoñación, vuelve corriendo a la plaza, allí está ella, se le ilumina la sonrisa y se saludan.

Se sientan en el parque, donde estuvo reflexionando cuantos "no" había recibido, sabía que ahí, debería decírselo, pero ella empieza a llorar, su novio le maltrata, a él se le rompe el corazón, ella solo confía en él y él quiere que ella esté con él. Le ánima a denunciarle, a dejarle, ella se arma de valor, le llama y le deja, pero está temblando, se abrazan, se unen en uno. Van a la casa de él, ella está aterrorizada, pero su novio desconoce la existencia de Antonio, no puede encontrarla, sabía que hacia mucho que no se veían, ella acaba de llegar de otra ciudad huyendo de él sin el valor suficiente para plantarle cara, Antonio le da fuerza y ánimos suficientes para saber que ella es más fuerte, pero solo tiene el teléfono para hacérselo saber a su, ahora, ex.

Se sientan en el sofá y se quedan dormidos los dos abrazados, suena el despertador, Antonio tenía un trabajo nuevo y se le olvidó anunciárselo a Lucía que se entera por el sobresalto del sonido de la alarma. Ella se alegra por él, se siente cómoda y dispuesta a decirle lo que siente por él, pero esas horas no eran las más indicadas, esperaría a la noche.


Antonio empieza su primer día de trabajo, todo en silencio, leyendo libros, todos los que quiera mientras trabaja, ese trabajo era un sueño hecho realidad. Cuando ya estaba camino a casa de ese trabajo, pensando en lo afortunado que era de un día para otro, Lucía está en la casa de Antonio esperándole preparando una cena cuando recibe una inesperada visita, un hombre ha echado la puerta abajo, la ha encontrado, le ha localizado por su móvil; malditas tecnologías, imposible escapar sin que nadie se entere de dónde estás. Saca un arma y la obliga a irse con él, ella se niega y "bang" una bala sale disparada de una pistola, que se supone que no estaba cargada, que utilizaba solo para asustarla, acaba atravesando el abdomen de la mujer, "bang" escucha Antonio mientras sube con el corazón encogido en un puño lo más rápido que le dan las piernas hasta llegar a su piso, un hombre se apunta la cabeza , dice "ahora es mía para siempre", sonríe y "bang" atraviesa sus sienes y Antonio la ve, en el suelo tendida, le dice que se pondrá bien, que aguante, pero en el fondo sabe que no puede hacer nada, que no hay solución, le dice lo que nunca se ha atrevido a decirle y que ya es demasiado tarde, "te quiero, siempre te he querido, pero nunca me atreví a decírtelo" y ella en su último suspiro le dice "yo también te amo". Fundidos en un abrazo, con un charco de sangre a su alrededor, Antonio que acababa de cumplir su sueño con un trabajo perfecto y el amor de su amada, pero también su pesadilla pues está el cadáver de su amada junto a él, sin pensar coge el arma y "bang" se va con ella para pasar una eternidad a su vera en el otro lado.

miércoles, 24 de abril de 2013

La caja misteriosa / The mystery box

Era abril, el mes del mercado de antigüedades en un pequeño barrio a las afueras de Roma y, como cada año, Julia salió ilusionada esa mañana en busca de su nueva adquisición para decorar su hogar. Siempre compraba algo, el año pasado compró una lámpara victoriana y éste año parecía haber menos buena mercancía que otros años, pero Julia no pierde la esperanza nunca.

Al llegar al final de los puestos, un poco apartado vio uno dónde una anciana vendía varias cajas que parecían muy antiguas y muy bien cuidadas, en el mostrador había un cartel que ponía "cajas espirituales" Julia anonada ante la belleza de una de las cajas de madera con unos tallajes muy extraños que hacían que la caja le pareciera más hermosa que las demás, y comprendió que no podía dejarla allí así que la compró y se la llevo a casa.

Una vez en casa, pasó toda la tarde analizando sus grabados, eran una mezcla de símbolos egipcios, con rasgos mayas y a su vez letras judías. Llegó la noche y Julia se quedó adormilada en el sofá cuando empezó a escuchar una voz que le susurraba su nombre y se quedó paralizada mirando fijamente la caja. No la había abierto anteriormente, solamente analizó sus grabados, pero aún no sabía que decía exactamente, si es que decían algo esos grabados. Los susurros cada vez parecían más fuertes y no paraban de llamarla "¡Julia!" cogió la caja, cogió aire, cerró los ojos y la abrió.

Los susurros cesaron de inmediato y en la caja había una vela negra y otra blanca, ambas con unos símbolos que desconocía y una especie de sales negras. La habitación se congeló, la luz se volvió tenue y Julia miró a su alrededor sin entender nada de lo que estaba pasando. Luego volvió la calma y decidió irse a dormir por si el cansancio le estaba jugando una mala pasada.

Al día siguiente, todo fue normalidad hasta que llegó la noche, mientras dormía una fuerza invisible le tiraba de las sábanas y ésta al notar el frío tiró de ellas para taparse, pero esa misma fuerza se la volvió a quitar. Julia se despertó del todo y se quedo quieta, sentía como una mano helada tocaba su brazo como acariciándola y a los pocos segundos empezó a abrasarle, se levantó velozmente y encendió la luz, miró su brazo y vio una marca de tres arañazos en él. Dejó la luz encendida y permaneció despierta hasta que finalmente se quedó dormida.

A la mañana siguiente, decidió investigar que significaban esos arañazos en su brazo, buscó por Internet y encontró que se debía a una entidad diabólica. Buscó la caja también por Internet para saber que era realmente lo que había en su interior y lo que ocultaba, pero no la encontró por ningún lugar así que decidió pasarse por el mercado una vez más en busca de la anciana que se la vendió, hizo el recorrido tres veces y no encontró a la anciana ni a sus cajas.

Preguntó entre los dependientes de los puestos de alrededor si habían visto o si conocían a la anciana y dijeron que en todo el tiempo que llevaban allí nunca vieron a una anciana vendiendo cajas ni nada por el estilo. Julia volvió a casa y al encender la luz se fundieron todas las bombillas al mismo tiempo dejándola a oscuras totalmente, fue a por la linterna que tenía en la cocina y al encenderla se fundió también, puso la mano sobre la encimera justo donde ponía los cubiertos a secar, se cortó con un cuchillo, camino al baño para curarse tropezó y cayó haciéndose daño en un tobillo y su mirada se cruzó con la caja. Ella sabía que la caja era la culpable de todo, pero ¿Cómo? ¿Cómo una caja de madera grabada iba a poder albergar algo malévolo? 

Buscó tiendas de brujería y hechizos o cosas por el estilo y encontró una que estaba cerca de donde vivía y decidió coger la caja, llevarla allí para que la vieran y le dijeran que era exactamente. Al llegar a la tienda estaba cerrada, tenía el cartel de "Vuelvo en 5 minutos. Disculpe las molestias." Julia no podía más y cada segundo le parecía eterno, cuando abrieron entró a todo correr como apurada, como si alguien la siguiera, estaba aterrada, aún le quemaban los arañazos y le estaban empezando a salir en el otro brazo. No entendía nada.

La dependienta al ver la caja se asustó y le dijo que no la abriera nunca. "Demasiado tarde" soltó Julia sin titubear "ya la abrí y había una vela blanca, una negra y unos sales negras" la dependienta asustada le dijo que tenía que deshacerse de ella que nunca debió abrirla y que ahora estaría maldita para siempre. "Quiero que me lo explique, ¿Qué está pasando? ¿Qué tiene de malvado ésta simple caja?" la dependienta le explicó que esas cajas suelen utilizarse para encerrar a un espíritu bueno o malo dependía lo que hubiera dentro. La vela blanca era para captar su atención, la negra para atraparle y las sales si eran blancas eran para mantener el espíritu con ellos porque era un espíritu bueno, pero si las sales eran negras, era un espíritu malvado. 

Julia empezó a gritar "hay sales negras en su interior y abrí la caja, ¡abrí esa maldita caja!" la dependienta intentó tranquilizarla, pero en realidad ella también estaba asustada con miedo a que lo que fuera que haya soltado estuviera en ese momento con ella y se quedase en la tienda. Le dijo que tenía que volver a su casa, que encendiera la vela blanca, cuando la llama se tambalease encendiera la negra lo más rápido posible, cuando las dos llamas tambaleasen al mismo tiempo abriera la bolsita con las sales, cuando todo estuviera calmado cerrase la bolsita y lo metiera todo dentro de la caja. Para deshacerse de todo aquello debería quemarlo y tirar las cenizas de la caja con su contenido al mar. 

Julia tomó apuntes, su memoria no era su mejor don, llegó a la casa, había comprado anteriormente pilas para la linterna y alguna bombilla ya que la mayoría explotaron cuando se fundieron. Entró en el salón, colocó la caja sobre la mesa, encendió la chimenea para alumbrarse con el fuego. Abrió la caja por una última vez, sacó la vela blanca y la encendió, sacó la negra y esperó. Cuando la llama tambaleó cogió corriendo la negra y la encendió, ahora ambas velas estaban oscilando, sacó las bolsa con las sales y la abrió, las luces se encendían y apagaban, la habitación estaba congelada, podía ver su propio aliento, cuando todo quedó tranquilo cerró la bolsa, apagó las velas y metió todo dentro de la caja y la lanzó a la chimenea. 

Cuando el fuego se apagó, Julia, recogió todas las cenizas y las metió en un tarro. Cogió el coche, ya que el mar le quedaba un poco lejos y condujo sin parar hasta la costa, cuando llegó a un puerto ya era de noche y las luces de las farolas parpadeaban con su paso, llegó a un punto en el que no aguantaba más, abrió la tapa del tarro y las lanzó al mar. 

Al volver al coche, las luces no parpadeaban, llegó a su casa y todo estaba normal, encendió las luces y todas funcionaban, ninguna fallaba, miró sus brazos y los arañazos habían desaparecido, sólo quedaba la herida que se hizo con el cuchillo. Julia sonrió y se prometió no volver a comprar nunca más una caja en su vida.



Was April, the month of the antique market in a small suburb of Rome and, as every year, Julia came excited that morning looking for her new purchase to decorate her home. She always buys something, last year bought a Victorian lamp and this year seemed to have less good merchandise than other years, but Julia never stops looking for.

At the end of the market, She just see one section where an elderly woman was selling several boxes that looked very old and very well maintained, in the counter was a sign that said "spirit boxes" Julia was stunned at the beauty of one of the boxes wood with a very strange carvings that made the box will seem more beautiful, realized she couldn't  leave it there so bought it and took her home.

Once at home, spent all the afternoon analizing the engravings, they were a mixture of Egyptian symbols with Mayan features and in turn some Jewish letters. Night came and Julia stood sleepily on the couch when she began to hear a voice that whispered her name and stood transfixed staring at the box. She had not previously opened, only analyzed its engravings, but still did not know exactly what mean, if the engravings would mean something. The whispers seemed increasingly stronger and they kept calling her "Julia!" picked up the box, took a deep breath, closed his eyes and opened it.

The whispers ceased immediately and in the box were a black candle, a white candle, both with unknown symbol, and a kind of black salts. The room was frozen, the light grew dim and Julia looked around not understanding what was going on. After, calm returned and decided to go to sleep thinking that fatigue was playing tricks in her mind.

At the next day, everything was normal until the night came while she slept an invisible force was pulling the sheets and when she noticed the cold, pulled up them to cover her, but that same force remove it again. Julia was awake and stood still, felt like a cold hand touched her arm as stroking and within seconds began to feel burn, rose quickly and turned on the light, looked at his arm and saw a three scratch marks on it. She left the lights on and stayed awake until she finally fell asleep.

The next morning, decided to investigate that meant those scratches on his arm, she looked at Internet and found it was due to a diabolical entity. Also searched the box online to know that was really what was inside and what was hiding, but she couldn't find anything, so She decided to stop by the market once again in search of the old woman who sold it, made the route three times and she didn't found the old woman.

She asked among market sellers if they had seen or knew something about the old woman and said that in all the time that they were there had never seen an old woman selling boxes or anything like that. Julia came home and switched on the light bulbs melted all while leaving totally dark, she went for the flashlight that had in the kitchen and turn it melted too, put his hand on the counter right where she puts the silverware to dry, she cut with the knife, on way to the bathroom to heal herself she tripped and fell hurting her ankle and her eyes met the box. She knew that the box was to blame for everything, but how? How does an engraved wooden box would be able to accommodate something malicious?

She sought spells witchcraft shops or the like and found one that was close to where he lived and she decided to take the box wating that someone tell her what it was exactly. Upon arriving at the store was closed, had the sign "Back in 5 minutes. Apologize for any inconvenience." Julia couldn't stop and every second seemed eternal, when they opened and she came at full speed in a hurry, like someone was following her, She was terrified, even burning her scratches and were starting to come out on the other arm. She didn't understand anything.

The sellet at see the box was frightened and told her not to open it never. "Too late" let Julia without hesitation "and opened it and there was a white candle, one black and one black salts" scared the seller told her she had to get rid of it that should never open it now be cursed forever. "I want you explain it to me, what's happening?  What is this evil in this simple box?" the seller explained that those boxes are often used to lock up a good spirit or bad depended what was inside. The white candle was to capture the attention, the black to trap it and if you were white salts were to keep the spirit with them because it was a good spirit, but if the salts were black, it was an evil spirit.

Julia started screaming "black salt is inside and opened the box, I opened the damn box" the seller tried to reassure her, but really she was scared in fear that whatever you release out with her ​​and stay at store. She said her had to go home, to light the white candle when the flame wobble then she has to light the black stagger as fast as possible, when the two flames are wobble then she has to opening the bag with the salts, when everything was calm shut the bag and tuck it all inside the box. To get rid of everything that would burn and throw the ashes of the box with its contents into the sea.

Julia took notes, her memory was not her best talent, she came home, had previously purchased for flashlight batteries and a bulb as most exploited when melted.She enter the room, placed the box on the table, lit the fireplace for light with fire. She opened the box one last time, took the white candle and lit it, took out the black and waited. When the flame oscillated she caught running the black and lit it, the two candles were rocking now, she took the bag and opened salts, lights flashed on and off, the room was freezing,she could see her own breath, when all was quiet closed the bag, blew out the candles and put everything in the box and threw it into the fireplace.

When the fire died, Julia, collected all the ashes do not leave not one and put them in a jar. She took the car, since the sea was left a bit away and drove non-stop to the coast, when she arrived at a port it was dark and the streetlights flickered with its passage, reached a point where they could not stand more, opened the lid of the jar and threw the ashes to the sea.

Upon returning to the car the lights did not blink, came home and everything was as normal, turned on the lights and they all worked, no failed, looked at her arms and scratches were gone, only the wound that she was made ​​with the knife. Julia smiled and promised not to buy a box ever again in her life.




Anur Strigoyu

viernes, 1 de marzo de 2013

La Luz del Armario / The light of the closet

Pablo siempre compartía habitación con su hermano mayor. No había noche en la que la oscuridad de la noche le hacía creer que unas extrañas y aterradoras sombras le querían llevar con ellas al otro lado lleno de tinieblas.

Esa noche, como todas las anteriores, obligó a su hermano, Richard, revisar toda la habitación para asegurarse de que no hay nada fuera de lo normal. Alumbró el armario con una linterna para mirar todo no había nada más que ropa y otros tantos juguetes que ni tan siquiera podían mover algo sin tirar nada fuera de él; debajo de la cama estaban más que seguros que no había nada ya que eran cajones llenos de más trastos y ropa de verano, entre otras cosas; por la ventana, sí vivían en un quinto piso, pero a Pablo le aliviaba que Richard mirase por si acaso algún ser del inframundo fuera tan poderoso y listo como para poner una escalera hacia su ventana sin que nadie más en el edificio se enterase. No había nada como Richard le aseguró antes de empezar a mirarlo todo, nada, pero era la única manera de convencer a Pablo para que se fuera la cama y por él, su hermano mayor hacía cualquier cosa que le pidiera.

Aquél día tuvieron gimnasia y después partido de fútbol más juntándolo con el colegio estaban agotados así que se durmieron al instante de entrar en la cama. Durante la noche, a las 3:33 am Pablo abrió los ojos, se levantó un poco para ver la hora, miró alrededor casi con los ojos cerrados y volvió a tumbarse, siempre se despertaba a esa hora desde hacía meses, pero mientras repasaba con su mente lo que acababa de hacer se percató de que no estaba todo en orden, del armario salía una luz, una luz muy brillante, abrió los ojos del todo y cuando se acostumbraron a aquella iluminación se quedó perplejo mirando hacia la puerta de su armario. Era imposible, la linterna estaba en la mesita al lado de su cama, no podía estar en el armario, entonces, ¿Qué iluminaba aquél armario?, Pablo no sabía que hacer, no tenía el valor para levantarse, pero quería saber que pasaba, en cambio, se tapó con las sabanas y cerró los ojos fuertemente diciendo "no es real, no es real"

A la mañana siguiente, Pablo se levantó sin que le tuvieran que llamar, fue a despertar a su hermano, pero vio que no estaba "¡maldita sea, se va a comer todas las tortitas!", exclamó Pablo mientras corría a la cocina, pero allí no había nadie, ni en el salón, ni en la habitación de sus padres, su familia no estaba por ninguna parte. Cogió un paquete de galletas y se puso a ver la tele, pero tampoco había electricidad, todo empezaba a torcerse. Cogió un libro, las galletas y se sentó en el sofá. 

Pasaban las horas y nadie llegaba a casa, se percató que no escuchaba ningún ruido, todo era silencio, demasiado silencioso para ser sábado cuando todos los vecinos salen y entran alegres por el portail y la vecina siempre hacía sonar sus tacones como si no supiera que molesta a los del piso de abajo. Pero no se escuchaba nada, ni un sonido de coches, ni un sonido de voces, ni un sonido de tacones, ni perros ladrando, ni gatos maullando, nada. 

Se animó a salir a la calle solo, pocas veces lo hacía, siempre iba con su hermano o su madre o todos juntos, pero se dirigió a la tienda donde compra el pan todos los días por si sabía algo o si tenía luz, simplemente, necesitaba ver a alguien conocido que le tranquilizara y le dijera que no pasaba nada. Llegó a la tienda, pero ésta estaba cerrada, llamó a su amigo del colegio que vivía al lado, pero nadie contestó, ahí fue cuando se dio cuenta que no había ni un alma en toda la calle, los coches permanecían aparcados como los dejaron la noche anterior, estaba solo, solo en una ciudad enorme, asustado y solo.

Pablo decidió volver a casa y no salir de allí en todo el día, llegó la noche y se metió en la cama, como si nada hubiese pasado, como si al abrir los ojos volviera todo a la normalidad. Una vez dormido, se despertó como siempre a las 3:33 am abrió los ojos miró a su alrededor y ahí estaba, la luz de su armario, pero esta vez cogió la linterna y decidió acercarse allí.

Cuando se acercó la luz se hizo muy fuerte y el destello le cegó, cuando ésta cesó y pudo abrir los ojos estaba en medio de la nada dentro de un bosque, encendió la linterna que llevaba en la mano y avanzó despacito, estaba muy asustado. De repente, empezó a escuchar unas voces, eran muchas, pero entre ellas pudo distinguir las voces de su madre y su hermano. Se guió por ellas y le llevaron hasta una cabaña, allí estaban todos, toda los habitantes de la ciudad se encontraban en aquél lugar al otro lado del armario atrapados en cabañas.

De entre las sombras surgió un enorme ser maligno que lo agarró con sus garras y lo arrojó en el interior de la cabaña dónde se encontraba su familia, le contaron a Pablo que el día anterior todos fueron a mirar la luz del armario y así fue como acabaron atrapados en aquél oscuro lugar habitado con unos enormes seres oscuros y ellos, ellos eran su alimento.





Paul always shared the room with his older brother. There was no night in the darkness of the night that made ​​him believe that strange and frightening shadows wanted to take him with them on the other side full of darkness.

That night, as all previous forced his brother, Richard, check around the room to make sure there is nothing out of the ordinary. Lit the closet with a flashlight to look around there was nothing but clothes and many other toys that you could not even move something without throwing anything away from it; under the bed were more than confident that there was nothing as they were drawers full more toys and summer clothes, among other things; Paul made Richard to look for the window, yes, they lived in a fifth floor, but Richard relieved that Paul looked there just in case anything from the underworld being so powerful and clever to put a ladder up to his window without anyone else in the building would know it. There was nothing like Richard assured him before he start looking at everything, nothing, but it was the only way to convince Paul to go his bed and his older brother would do anything that he ask.

That day, they had gymnastics and a soccer game after fusing it with the school were so exhausted and they fell asleep instantly get into bed. During the night, at 3:33 am Paul opened his eyes, got up a bit to see the time, looked around with the eyes almost closed and lay back, always woke up at that time for months, but as he reviewed with his mind what he had saw he just realized that not everything was in order, from the closet came a light, a bright light, opened the eyes of all, and when his eyes got used to that lighting was perplexed looking at the door of his closet . It was impossible, the flashlight was on the table beside his bed, it could not be in the closet, then what was the light from the closet?, Paul did not know what to do, did not have the courage to stand up, but wanted to know what happened, however, he covered him with the sheets and closed his eyes tightly, saying "it's not real, is not real"

The next morning, Paul got up without having to awake him, he went to wake his brother, but saw that he wasn't at bed  "damn, he will eat all the pancakes!" exclaimed Paul as he ran to the kitchen, but there was no one in the kitchen, in the living room or in the room of his parents, his family was not anywhere. He picked up a packet of biscuits and began to watch TV, but there was no electricity, everything began to go wrong. He picked up a book, cookies and sat on the couch.

The hours passed and no one came home, he realized that was not hearing any noise, all was quiet, too quiet for a Saturday when all the neighbors come out and happy for the portail and the neighboring heels that always sounded as if she not knew that disturbs the downstairs. But Paul, not hear anything, no sound of cars, no sound of voices, no sound of heels, no dogs barking or meowing cats, nothing.

He was encouraged to go out alone, rarely did it, he always went with his brother or mother or all the family together, but he went to the store to buy bread like every day all that he wants to know is if the shopgirl knew anything or had light simply he needed to see someone known to reassure him and tell him that everything is going okay. He arrived at the store, but it was closed, he called his school friend who lived near, but nobody answered, that's when he realized that there was not a soul in the whole street, the cars remained parked as they left the last night, he was alone, alone in a huge city, frightened and alone.

Paul decided to go home and not get out of there all day, it was night and he got into the bed, as if nothing had happened, as if when to open his eyes everything is going to back to normal. Once asleep, he woke up as usual at 3:33 am, opened his eyes looked around and there it was, the light of the closet, but this time  he took the flashlight and decided to approach there.

When he approached the light became very strong and the flash blinded him, when the light turn off, he could open his eyes and he can see that he was in the middle of nowhere in a forest, lit the flashlight that he brought in his hand and he walked slowly, was very scared. Suddenly, he began to hear voices, were many, but among them he could make out the voices of his mother and brother. He was guided by them and led him to a cabin, there they all were, all the habitants of the city were in that place on the other side of the closet trapped in the cabins.

From the shadows emerged a huge evil being grabbed him with its claws and threw it inside the cabin where his family, they told Paul that the day before they all went to looking at the light of the closet and that's how them ended up trapped in that dark place inhabited by huge dark beings and they, they were their food.



Anur Strigoyu

martes, 12 de febrero de 2013

A la deriva / Adrift

Se encontraba en la litera mareado no se atrevía a ponerse en pie y salir de esa improvisada habitación y respirar aire limpio, llevaban en el barco tanto tiempo, que bien podría haber pasado un mes o más tiempo, navegando a la deriva, atravesando tormentas y vientos y aún sin saber cómo siguen vivos para contarlo. Solamente bebía agua y un poco de sopa que le preparaba su mujer, Suzanne, pero Ryan estaba muy debilitado. 

Una noche llegado a divisar tierra, pero hasta que no llegó el alba y el sol se alzaba en lo alto no llegaron a echar el ancla en aquella isla que encontraron. Bajaron corriendo muchos llenos de alegría, por fin tierra firme después de tanto tiempo navegando sin rumbo, no tenían ni idea de donde estaban, pero la felicidad por salir de aquél apestoso barco era plena.

Suzanne ayudó a salir a su marido Ryan como pudo, a ambos les fallaban las fuerzas. Recuperaron fuerzas alimentándose bien con la comida que aún les quedaban en las arcas que llevaban en el barco y decidieron cada uno por su lado ir a investigar si encontraban algún lugar donde pasar la noche en lugar de quedar a la intemperie. 

Suzanne y Ryan fueron solos hacia la zona norte de la isla, era todo vegetación y escuchaban ruidos extraños generados por animales que no podían ver, no se encontraron con ninguno, pero sabían que estaban allí por los ruidos que escuchaban. Cuando ya pensaban que no habría nada y que tendrían que avanzar hasta una montaña que destacaba por su altura y también por su forma imposible de localizar el camino para llegar a la cima, no se podría ni escalar, encontraron un camino que al seguirlo con la mirada vieron que llegaba a un gran castillo rodeado de maleza.

Se acercaron al castillo y vieron que estaba en perfectas condiciones, pero nadie habitaba en él. Era un poco tétrico porque había muchas telas de araña y el sol parecía no golpear esa zona desde hacía mucho tiempo, el musgo rodeaba las paredes y el frío por la humedad era considerable. Aunque en realidad parecía un chollo, estaba amueblado con retratos de gente muy extraña, vestían de negro y tenían la cara muy pálida, pero era razonable ya que el sol parecía esconderse en aquella isla detrás de la enorme montaña.

En el castillo había sitio para todos los navegantes del barco así que avisaron a todos y pasaron la noche allí. Suzanne y Ryan escogieron la habitación más alta del castillo, era como si esa habitación les llamase. Durante la noche se oía mucho el sonido de animales, pero por más que lo intentaban no veían a ninguno. Hacia la madrugada cuando la noche estaba totalmente oscura una luz muy brillante entraba por la grieta que ejercía de ventana.

Ryan estaba tan cansado que dormía profundamente, Suzanne se acercó a la rendija para ver de donde procedía. En lo alto de la montaña entre la oscuridad podría verse una luz tan brillante como la del sol que giraba dando la vuelta a la isla como si fuera la de un faro. Suzanne no encontraba explicación, observó la luz durante un tiempo y después volvió a la cama a descansar.

A la mañana siguiente, le contó todo a su marido y a los demás y decidieron salir en busca de algún camino que llevara a lo alto de la montaña, algunos de ellos sabían de escalada y decían que era muy peligroso por la pendiente casi recta, por la falta de material necesario y por los posibles derrumbamientos que se podrían ocasionar.

Rodearon la montaña y no había nada ni una señal de un camino o de que hubiera habido uno hace mucho tiempo. Decidieron alejarse para ver si desde lejos podría apreciarse que había en lo alto de la montaña, pero no se apreciaba nada. Así que decidieron descansar y estar despiertos a la noche para ver qué era lo que ocurría.

Llegó el mismo momento, el de la oscuridad total en plena noche cuando la luz volvió a aparecer. Todos se taparon los ojos al mismo tiempo, era un brillo que cegaba y en cuanto giró todos corrieron en dirección hacia la montaña. Fueron fijandose donde alumbraba y en un momento la luz se quedó parada durante un largo tiempo en un lugar, se acercaron a inspeccionar esa zona y entre unas zarzas y varios matorrales que apartaron con los machetes pudieron encontrar un camino empedrado que llevaba directo a la cima, si no es por esa luz no podrían haberlo encontrado nunca.

Avanzaron hasta llegar a la cima, allí vieron de dónde emergía. De un agujero que había en el suelo, justamente en la cima de la montaña, era inexplicable como aquella luz podría girar como si fuera un faro si ésta emergía del suelo, pero se apagó de repente y todos al mismo tiempo se acercaron a mirar en el hoyo no veían absolutamente nada. El suelo empezó a temblar, ninguno podía reaccionar a moverse y salir de allí, como si fuera un terremoto el suelo se abrió y se tragó a todos. No veían nada más que oscuridad completa y escuchaban los gritos de terror de los demás mientras no paraban de caer y caer sin llegar nunca al final. 






He was in his bunk dizzy, he dared not stand up and get out of the makeshift room and breathe clean air, they carried on the ship so long time that it might have been a month or longer, drifting, through storms and winds and still they don't know how still alive to tell the tale. He drank only water and ate a bit of soup that his wife, Suzanne, prepared for him, but Ryan was very weak.

One night they can sight of land, but until dawn came and the sun rose on top of the sky they can't drop anchor at that island they found. They ran many full of joy, they were finally at land after much time surfing aimlessly, they had no idea where they were, but the happiness to be out of that stinking boat was full.


Suzanne helped to get out to her husband, Ryan, as she could, they both lacked forces. They recovered the forces eating well with the food that they were still in the coffers that were in the boat and decided to each go their separate ways to investigate if they found a place to stay at the night rather than being outdoors.

Suzanne and Ryan went away to the north of the island, it was all vegetation and heard strange noises generated by animals who could not see, they did not encounter any animal, but knew they were there because they heard them. When They thought that there would be nothing and would have to move up a mountain that stood out for its height and also in the way impossible to locate the path to reach the top, it could not climb, they found a way to follow and they taking a look they can saw a big castle surrounded by weeds.

They approached the castle and saw that it was in perfect condition, but no one lived in it. It was a little creepy because there were many cobwebs and the sun seemed that don't hit the area for a long time, the moss around the walls and the cold was considerable by the moisture. Although actually seemed a bargain, was furnished with portraits of very strange people, dressed in black and their faces were very pale, but was reasonable because the sun seemed to hide in that island behind the huge mountain..

In the castle there was room for all sailors of the ship so they warned them all and spent the night there. Suzanne and Ryan chose the highest room of the castle, it was as if the room were called them. At night they could hear the sound of animals much, but even though they tried to see some they did not see any. Toward morning when the night was totally dark, a bright light coming through the window crack.

Ryan was so tired that he slept soundly, Suzanne went to the crack to see where it came from. At the top of the mountain in the darkness could be a light as bright as the sun revolved turning over the island as if it were a lighthouse. Suzanne no found and explanation, she observed the light for a while and then went back to bed to rest.

The next morning, she told her husband and the others everything and they decided to go in search of a path that lead to the top of the mountain, some of them knew about climbing and said it was very dangerous for the slope almost straight, by lack of necessary equipment and potential landslides that could result.

They surrounded the mountain and there was nothing no sign of a road or one that had been long time ago. They decided to get away to see if it could be seen from afar was on top of the mountain, but not appreciated at all. So they decided to rest and be awake at night to see what was happening.

It arrived the same time, the total darkness at night when light reappeared. All of them covered their eyes while it was a blinding brightness and turned as everyone ran in the direction of the mountain. They were watching their shining and a light moment it stood for a long time in a place, they came to inspect the area and among several brambles and bushes that they threw away with the machetes they could find a paved road that led straight to the top of the mountain, if it's not for that light they could not have found it never.

They moved up to the top, where there were the light was emerging. There was a hole in the ground, right at the top of the mountain, it was inexplicable as that light could turn like a beacon if it emerged from the ground, but suddenly, it was turned off and all of them at once came to look at the hole, they can not see anything. The ground began to shake, no one could react to move and get out of there, like an earthquake the ground opened up and swallowed them all. They saw nothing but complete darkness and hear the screams of terror of others while they kept falling and falling without ever reaching the end.




Anur Strigoyu

viernes, 8 de febrero de 2013

El Pueblo Oscuro / The Dark Town

Era un día nublado como otro cualquiera en ese pueblo, el sol era un sueño deseado por muchos de sus habitantes. Sam se acababa de mudar en busca de un cambio de vida y estaba reorganizando los pocos bártulos que tenía ya que siempre estaba de aquí para allá nunca se asentaba en un lugar por mucho tiempo.

Cuando llegó la noche, Sam se sentó a descansar, cuando ya estaba casi adormilado, llamaron fuertemente a su puerta, como si fuera alguien con prisa. Se levantó de un salto y abrió la puerta, nada, no había nadie. Pensó que igual el sonido provenía de la tele, la apagó y se fue a su habitación a dormir.

Cuando ya estaba dormido, le despertaron otra vez ese mismo sonido en la puerta, pero esta vez esperó a ver si sonaban otra vez o si era fruto de su mente cansada y adormilada. Volvieron a sonar los golpes, pero no provenían de un lugar concreto era como si alguien golpease todas las paredes a destiempo por toda la casa. Sam se levantó y miro por toda la casa si había algo que podría provocar esos sonidos. Encontró varias ventanas abiertas por el aire y las cerró pensando que estaban golpeando en la pared y de ahí los sonidos. Volvió a su habitación y se durmió. 

A la mañana siguiente, el timbre le despertó. Bajó a abrir y era un mensajero que le traía un paquete. Sam no había pedido nada, pero iba a su nombre y había que pagar nada así que lo cogió y lo dejó sobre la repisa de la cocina. No tenía tiempo para abrirlo, era tarde y tenía varias cosas que hacer por el pueblo y varios recados.


Regresó a la casa a dejar todo lo que había comprado entre ello varios pestillos para que no se abrieran las ventanas con el aire. Dejado esto y después de comer algo rápido que había comprado, decidió salir a andar por el pueblo. Pasaba delante de varias casas y podía ser una casualidad o no, pero cerraban las ventanas y bajaban las persianas con su paso, como si temieran algo. 


Mientras Sam caminaba vio que había una entrada a un parque con una puerta de hierro pintada de negro y decidió pasear por allí. El camino estaba asfaltado y con árboles a cada lado, las hojas estaban caídas e iban crujiendo con las pisadas de Sam. Mientras caminaba admirando el paisaje inesperadamente cayó una tormenta y Sam no tenía donde refugiarse, pero tampoco le importó. Se oscureció tanto que parecía de noche y en frente de él pudo ver a un hombre tirado en el suelo, se acercó acelerado a ayudarle.


El hombre parecía inconsciente y al agacharse Sam a ayudarle, éste le mordió en el cuello y salió corriendo mostrando unos colmillos brillantes manchados en sangre. Sam retrocedió por donde vino y fue a la primera casa más cercana pidiendo ayuda para curarse, una señora mayor de una casa adyacente le invitó a entrar, la señora tenía un aspecto pobre, desaliñada y el pelo color ceniza de las canas recogido en una coleta. Llevaba puesto un vestido negro y parecía no estar muy cuerda, pero que entendía muy bien la situación de Sam en ese momento. 


Mientras la anciana ayudaba a Sam a curarle la herida del cuello, éste se desmayó por el dolor y el desangramiento. Cuando recuperó la consciencia, tenía el cuello vendado y le dio las gracias por cuidarle y se marchó de vuelta a su casa. Por una vez, en aquél pueblo brillaba el sol y a Sam le molestaba muchísimo, tapándose todo lo que podía la cara con el abrigo llegó a su casa. Entró, cerró con llave y se acostó en su cama. 


Al despertarse vio a la anciana que le había cuidado en su habitación colocando todo tipo de ungüentos, amuletos, cruces y varias flores y ajos a su alrededor que sacó del paquete que había recibido esa mañana, todo apestaba a ajo muchísimo. Sam no comprendía que hacía la señora allí, ni como pudo entrar, pero estaba agotado, le dolía la cabeza y la luz le cegaba. Se desmayó una vez más. 


Cuando por fin logró fuerzas la anciana el explicó el motivo de por qué estaba allí y por qué tenía que fortalecerse, ya que la persona que le mordió en el parque no era humana, era un ser que podía coger forma tanto humana como animal y que tenía atemorizado a todo el pueblo los días oscuros y sombríos, vamos, casi todos los días. Aquél ser volvería a por la persona que ha mordido a los siete días y se lo llevaría a algún lugar, escondido del ojo humano, como alimento. 


La señora perdió así a su marido y a su hijo y estaba esperando a que alguna persona valiente fuera a por él o, en su desgracia, fuera mordida para enseñarle su sabiduría sobre como poder terminar con él. 


El primer punto débil era el sol, ése que escaseaba en aquél lugar desde hacía años y que si salía era debilmente y durante escasos segundos.


El segundo era la plata - en ese momento la anciana sacó una daga y una espada de plata brillante, parecían recien forjadas - deberás clavarle una espada y una daga de plata en el corazón, no una de las dos, las dos.


Y tercero, el más difícil de conseguir, hacerle ingerir un ajo entero.


 -"¿Es un vampiro?" preguntó Sam, - "No, no lo es". Respondió la señora y añadió - "Es una mezcla de todo tipo de leyendas e historias que hayas podido conocer en la vida, no es vampiro, pero tiene colmillos y bebe sangre, no es hombre lobo, pero le daña la plata y tiene su fuerza, no es humano ni animal terrestre, pero puede serlo si lo desea. Centrate en su destrucción y no en lo que es porque por ser puede ser hasta un niño pequeño que juega con su pelota en el parque." 


Sam se quedó sin palabras pensando cómo un tipo tan enclenque como él iba a terminar con la existencia de un ser tan robusto como el que le ha descrito la anciana.  Pero se escuchó como alguien entró en la casa atravesando la puerta dejándo ésta hecha añicos, la anciana se escondió en uno de los armarios aún vacíos que tenía Sam en la habitación y Sam escondió la daga y la espada con las sábanas.


El ser llegó hasta allí en microsegundos y un fortuito rayo de sol entró en la habitación dándole en la cara, no iba con forma humana ni con forma de animal, podían ver su verdadera cara, era como un murciélago peludo con ojos rojos penetrantes y unos cuernos parecidos a pinchos que salían por todo su cuerpo. El monstruo se debilitó con la luz del sol, en ese momento Sam sacó la daga y se la clavó en el corazón y acto seguido hizo lo mismo con la espada, pero esté le golpeó y le lanzó al otro lado de la habitación. Sam volvió a quedar inconsciente en ese momento una valiente anciana surge del armario agarrando al ser y gritando a Sam que despierte, Sam confuso por el golpe se levanta como puede, agarra la espada y se la clava, el monstruo emitió un grito que se pudo escuchar en todo el pueblo y entonces quedaba el ajo, tenía un montón de ajos y los cogió todos, pero el ser seguía moviendose de un lado a otro con la anciana en la espalda. 


El demonio tropezó y cayó y la anciana resultó ser más agil de lo que parecía y saltó sobre la cama esquivando el ser aplastada por el ser. Ya debilitado, Sam aturdido se acercó con el ajo en la mano y se lo metió en la boca y cogió esparadrapo y le selló la boca. El ser ya no se movía y el sol empezó a brillar en la calle. Entre Sam y la anciana cogieron al monstruo y lo sacaron a la calle, cuando el sol brilló fuertemente éste se desvaneció en cenizas que se esparcieron por toda la aldea.


Entonces, el pueblo volvió a la vida, el sol salía cada día y la gente celebró el fin de su oscuridad con una fiesta de gratitud a Sam por su valentía.





It was a cloudy day like any other in that town, the sun was a dream desired by many residents. Sam had just moved in search of a life change and he was reorganizing the few belongings that he had since he was always was here and there, he never settled in one place for long.


When evening came, Sam sat down to rest, when he was almost asleep, someone called strongly to his door. He jumped up and opened the door, nothing, no one. Just he thought the sound was coming from the TV, turned it off and he went to his room to sleep


When he was asleep, he was awakened again the same sound at the door, but this time waited to see if they sounded again or if it was the result of his mind tired and sleepy. Blows sounded again, but not from a particular place was like someone hit all untimely walls throughout the house. Sam stood up and looked around the house if there was anything that could cause those sounds.He found several windows open by the air and closed they thinking they were banging on the wall. He returned to his room and fell asleep. 


The next morning, the doorbell woke him. He went down to open and was a messenger who brought him a package. Sam had not asked for anything, but went to his name and he had not to pay anything so he took it and put it on the shelf in the kitchen. He had no time to open it, it was late and had several things to do for the town.



He returned to the house to leave all that it had bought, some of them were various latches to left the windows closed. After a quick bite he had bought, he decided to walk around the village. Walked past several homes and could be a coincidence or not, but the people shut down the windows and blinds with his step, as if they were afraid of something.

While Sam was walking there was an entrance to a park with an iron gate painted black and decided to walk there. The road was paved with trees on either side, the leaves were falling and were crackling with Sam's footsteps. While he was admiring the landscape unexpectedly a storm surprised him and Sam had no refuge, but he neither cared. It seemed so dark like night and in front of him he saw a man lying on the ground, walked fast to him to help.

He seemed unconscious and Sam stooping to help him, the man bit Sam in the neck and showing fangs blood stained bright left the place running. Sam back the way it came and went to the nearest house first for help to heal him. An old lady in an adjacent house invited him in, the lady had a shabby, unkempt hair and the gray colored ash in a ponytail . She wore a black dress and seemed no to be very sane, but really understand Sam's situation at the time.

While the old woman was helping to Sam to heal the wound of the neck, he passed out from the pain and bleeding. When he regained consciousness, he had his neck bandaged and thanked to the woman for look after him and went back to his house. For once that in that town the sun shone was annoying to Sam, he try to covering everything he could his face with his ​​coat got home. Entered, locked and lay down on his bed.

When he awoke he saw the old woman who had nursed him in his room putting all kinds of ointments, amulets, crosses and various flowers and garlic around him that she took from the package that he had received that morning, everything reeked of garlic a lot. Sam did not understand what were doing the lady there, and as she could entry in the house, but he was exhausted, had a headache and light blinded him. He fainted again

When he finally got forces, the old lady explained him the reason why she was there and why he had to be strengthened, and that the person who was bitten by the man in the park was not human, was a creature who could take form human and animal and had frightened all the town dark and gloomy, now, almost every day. The person who was bitten by the being in seven days the being back and take him somewhere, hidden from the human eye, as food.

The old lady lost her husband and her son in that way and she was waiting for someone brave out by him or, unfortunately, someone that was bitten by the creature to teach his wisdom on how to end it. The old lady lost her husband and her son in that way and she was waiting for someone brave out by him or, unfortunately, someone that was bitten by the creature to teach his wisdom on how to end it. 

The first weakness was the sun, that there was a shortage in that place for years and that if there was sun was weakly and for a few seconds

The second was silver - at that time the old woman pulled out a dagger and a bright silver sword, seemed newly forged - you should stick a sword and a silver dagger in his heart, not one of two, both.

Third, the most difficult to get,  you have to give him to swallowing a whole garlic.

 - "Is the creature a vampire?" Sam asked, - "No, it's not." Replied the old lady and said - "It's a mixture of all kinds of legends and stories that you could learn in life, not a vampire, but have fangs and drink blood, not a werewolf, but it damages by the silver and has their strength, it is not human or terrestrial animal, but can be if it desired. Focus your mind on his destruction, not think in what it is because the creature can be even a small child playing with his ball in the park."

Sam was speechless wondering how someone as frail as he was going to end the existence of a being as robust as it described the old lady. But he listened as someone entered the house through the door leaving it shattered, the old woman hid in one of the closets that still were empty in the room and Sam hid the dagger and sword with the sheets.


Being arrived there in microseconds and a fortuitous sunshine into to the room giving on the creature's face, was not in human form or animal form, they could see his real face was like a furry bat with red eyes and a penetrating horn-like spikes coming out all over his body. The monster was weakened by sunlight, then Sam drew his dagger and plunged it into the creature's heart and immediately did the same with the sword, but it hit him and threw him across the room. Sam returned to be unconscious at the time a brave old lady got out from the closet was holding the beast and screaming to wake Sam.

Sam confused by the blow, he can get up, grab the sword and he stabs the monster, it gave a scream that could heard around the town and then left the garlic, had plenty of garlic and took all, but the being kept moving from side to side with the old woman in the back.


The demon stumbled and fell and the old woman was more agile than she appeared and jumped on the bed avoiding being crushed by the beast. Already weakened, a dazed Sam came with garlic on hand and stuck it in thebeast's mouth and took tape and sealed him mouth. Being no longer moved and the sun began to shine on the street. Between Sam and the old woman took the monster and brought him into the street, when the sun shone strongly it vanished into ashes that were spread throughout the village.

Then the people came back to life, the sun rose each day and people celebrated the end of their darkness with a celebration of gratitude to Sam for his bravery.






Anur Strigoyu